En la exposición de Lola Calzada podemos ver la maestría con que la artista se desenvuelve, una manera de hacer muy personal y sutil donde se encuentran implicados dibujo, pintura, grafismo y collage, haciéndolos convivir en el mismo espacio consiguiendo total armonía. Sus obras respiran claridad, modernidad, elegancia y en este respirar nos hablan de situaciones reales del día a día.
Una exposición muy recomendable donde la destreza no esta reñida con la innovación, mejor dicho, la innovación es la destreza.
Se podrá ver en la Galería Antoni Pinyol hasta el 28 de noviembre.
NF












